hace millones de años
A más de 650 metros sobre el nivel del mar, en plena Amazonía ecuatoriana, descubrimos lo que alguna vez fue el fondo de un mar antiguo: 4 hectáreas de laberintos naturales tallados en roca, llenos de fósiles marinos petrificados que cuentan una historia de millones de años.
De una quinta familiar a un milagro geológico único en el mundo
Todo comenzó como el sueño de cualquier familia: construir una quinta vacacional para disfrutar con seres queridos. Un lugar sencillo donde compartir momentos, rodeado de la naturaleza amazónica que tanto amamos.
Los trabajos avanzaban tranquilamente hasta que cierto día, mi padre —quien en paz descanse— llegó de la montaña visiblemente molesto. Había encontrado una cantidad de rocas que, según él, "no servían para nada en la agricultura".
Intrigado por la molestia de mi padre, días después subí a la montaña con un trabajador. Lo que encontramos nos dejó sin palabras: paredes de roca de 1 a 5 metros de altura, formando caminos de diferentes direcciones, alturas y texturas.
Era un laberinto natural, sin salida aparente, tallado por la naturaleza durante millones de años. Al limpiar un poco las rocas, descubrimos algo aún más extraordinario: figuras en alto relieve que parecían residuos marinos.
Mi intuición me decía que eran fósiles marinos, pero me costaba aceptarlo. ¿Cómo era posible encontrar restos de un océano a más de 650 metros sobre el nivel del mar, en plena Amazonía ecuatoriana?
Tuve que desempolvar mis libros de geología de la universidad, consultar con profesores de Ingeniería Civil, espeleólogos y geólogos. La confirmación fue contundente: teníamos en nuestras manos un fondo marino petrificado, con fósiles de millones de años.
En ese momento tomé la decisión que cambiaría todo: "Esto tiene que conocerlo el Ecuador y el mundo".
Lo que comenzó como una quinta familiar se transformó en un atractivo turístico único, donde la geología, la naturaleza y la historia se encuentran para ofrecer una experiencia que no existe en ningún otro lugar del mundo.
Cuatro características que hacen de Laberintos del Chiguaza una experiencia sin igual
A más de 650 metros sobre el nivel del mar, en plena Amazonía, encontrarás lo que alguna vez fue el fondo de un océano antiguo. Fósiles de millones de años tallados en roca, un milagro geológico único en Ecuador.
Ubicados en la confluencia del majestuoso río Pastaza y el cristalino río Chiguaza, nuestro complejo goza de una ubicación privilegiada rodeada de agua, vida y paisajes que enamoran el alma.
Nuestro mayor propósito es proteger la flora y fauna silvestre. Cada metro cuadrado es respetado, cada árbol es valorado. La conservación no es una moda para nosotros, es nuestra razón de ser.
Nuestras edificaciones están hechas de chonta, madera y bambú, integrándose armoniosamente con el entorno. Una arquitectura que respira naturaleza y respeta la tradición amazónica.
Más que un complejo turístico, somos guardianes de un paraíso amazónico
La conservación no es una moda para nosotros, es nuestra razón de ser.
— Rómulo Galarza, FundadorEn Laberintos del Chiguaza, cada decisión que tomamos está guiada por el respeto profundo a la naturaleza. Estamos ubicados en la confluencia de dos ríos majestuosos: el imponente río Pastaza y el cristalino río Chiguaza, un privilegio que nos obliga a ser guardianes de este ecosistema único.
Nuestra arquitectura se integra armoniosamente con el entorno, utilizando chonta, madera y bambú en cada construcción. Creemos que el turismo puede y debe ser una fuerza positiva para la conservación, y así lo demostramos día a día.
Cada año sembramos cientos de árboles nativos para preservar la biodiversidad.
Respetamos el hábitat natural de aves, mamíferos y reptiles amazónicos.
Recibimos a cada visitante como parte de nuestra familia amazónica.
Conoce a las personas que hacen posible la magia de Laberintos del Chiguaza
Fundador e Ingeniero Civil
Ingeniero Civil graduado de la Universidad de Cuenca. Descubrió los laberintos fósiles hace más de 28 años y convirtió ese hallazgo en un tesoro turístico para el Ecuador y el mundo. Visionario, apasionado de la geología y guardián de la Amazonía.
Primer Guía Turístico
Desde los 7 años se convirtió en el primer guía de las rutas, con un profundo conocimiento de la flora y fauna silvestre. Bioquímico y Farmacéutico de profesión, combina su pasión por la ciencia con el amor por la naturaleza amazónica.
Guía Turístico
Siguiendo el ejemplo de su hermano Max, se unió al equipo desde los 9 años. Con gran afinidad por la flora y fauna silvestre, destaca por su especial manejo y cuidado con los turistas. Ingeniero en Agroindustrias de profesión.
Gastronomía y Administración
Pilar fundamental en la gastronomía del complejo. Su afición por el arte culinario le pone el toque mágico a la preparación de alimentos, ofreciendo a los turistas sabores únicos de la Amazonía. Su apoyo administrativo y atención al cliente son invaluables.
La Inspiración de la Familia
La más pequeñita de la familia, pero con un corazón enorme lleno de curiosidad por la naturaleza. Con especial inclinación por los insectos, la flora y la fauna silvestre, sueña con convertirse en la guía más chiquitita de los Laberintos del Chiguaza.
Una tradición familiar que se transmite de generación en generación, donde cada miembro aporta su pasión y conocimiento para ofrecer la mejor experiencia amazónica.
El reconocimiento de nuestro esfuerzo y dedicación por el turismo ecuatoriano
A nivel nacional, entre 1,277 emprendimientos turísticos de todo el Ecuador
Laberintos del Chiguaza fue reconocido como uno de los 7 mejores emprendimientos turísticos del Ecuador, destacando por su propuesta innovadora de ecoturismo, conservación ambiental y experiencia auténtica en la Amazonía.
Certificación de Turismo Sostenible
Excelencia en Servicio al Cliente
Conservación de Biodiversidad
Descubre la belleza de nuestro paraíso amazónico a través de nuestras imágenes
¿Quieres ver más fotos y videos?
📷 Ver galería completa
Una experiencia única en la Amazonía ecuatoriana te espera. Ven a caminar entre fósiles de millones de años y vive la magia de los Laberintos del Chiguaza.